Préstamos morosos

Préstamos que ya no se pagan según lo acordado. En la mayoría de los casos, el prestatario ha dejado de pagar intereses o capital durante un periodo determinado, lo que indica dificultades financieras y un mayor riesgo de incumplimiento.

Ejemplo

Un banco puede clasificar un préstamo como moroso si el prestatario acumula 90 días o más de atraso en los pagos programados. Los préstamos morosos pueden debilitar la situación financiera de la entidad prestamista, porque implican una mayor probabilidad de incumplimiento y pérdida de ingresos. Para gestionarlos, las entidades financieras suelen recurrir a estrategias de cobranza, reestructuración de préstamos o acciones de recuperación de activos.