Toma de control de cuentas

La toma de control de una cuenta ocurre cuando un atacante accede a ella sin autorización y asume su control. El atacante suplanta al titular para transferir fondos, cambiar la configuración o extraer datos personales y financieros. Puede añadir dispositivos, restablecer las opciones de recuperación o silenciar las alertas para conservar el control.

Ejemplo

Un atacante recurre al phishing, a ataques de relleno de credenciales o a malware para obtener las credenciales de acceso de una persona en una plataforma de banca en línea. Una vez que inicia sesión, transfiere dinero, realiza compras y extrae datos. El mismo patrón se da en las billeteras digitales y en las cuentas con saldo almacenado, como las de millas aéreas o tarjetas de regalo. El atacante gasta puntos, convierte su valor o revende vales. Las cuentas de BNPL son un objetivo para cometer fraude en compras rápidas. Los productos se envían a direcciones de entrega intermediarias y las mulas de dinero se encargan de recibirlos o revenderlos. En todos los casos, el titular queda con cargos en disputa, saldos vaciados y gestiones para remediar los daños tras la vulneración.